La lista Top500 año con año se dedica a informar de la situación dentro del mercado de supercomputadoras en el mundo. Durante varios años, la lista la domina Estados Unidos y China, de hecho, a día de hoy China es el país con mayor número de supercomputadoras en el mundo, mientras que Estados Unidos es el que tiene la mayor cantidad de petaflops. Pero ahora tenemos un nuevo líder: Japón.

Esta semana se encendió por primera vez Fugaku, la supercomputadora japonesa que está dejando atrás a China y Estados Unidos al colocarse como al sistema de mayor potencia en el mundo gracias a sus 415,5 petaflops, que la hace 2.8 veces más potente que el segundo puesto, la supercomputadora Summit y sus 148.8 petaflops.

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Fugaku está instalada en el Centro RIKEN de Ciencias Computacionales (R – CCS) en Kobe, Japón, y de acuerdo a la métrica llamada High Performance Linpack (HPL), que es la que usa Top500, la supercomputadora es capaz de ofrecer hasta 415.5 petaflops de potencia. Aquí hay que destacar que si tomamos en cuenta otras mediciones más reducidas de desempeño, Fugaku supera los 1,000 petaflops, es decir, ya juega en la escala de los exaflops.

De hecho, la escala exaflop es donde se librarán las siguientes batallas, y aquí Estados Unidos ya prepara dos importantes sistemas que llegarán en los próximos años: Aurora con 1 exaflop y Frontier con 1.5 exaflops. El punto clave aquí es que ambas supercomputadoras llegarán a estos niveles de forma nativa.

Regresando a Fugaku, esta impresionante supercomputadora consigue su potencia gracias a 158,976 CPUs individuales, que se basadan en un sistema de 48 núcleos A64FX de Fujitsu en un chip. Debido a esto, estamos ante la primera supercomputadora que llega al número uno con procesadores con arquitectura Arm.

Con esto, Fugaku pone a Japón en el número uno tras destronar a Summit, instalada en el Laboratorio Nacional de Oak Ridge en Tennessee, Estados Unidos, que fue el mejor sistema de los años 2018 y 2019. Sierra, también de los Estados Unidos, baja al tercer puesto con un HPL de 94.6 petaflops. Mientras que China cierra los cinco primeros puestos, con Sunway TaihuLight y sus 93 petaflops, y Tianhe-2A con 61.4 petaflops.

Fugaku estará plenamente operativa en abril de 2021, actualmente forma parte de un plan nacional para ayudar a abordar cuestiones sociales y científicas, incluida la búsqueda de un tratamiento para el COVID-19. La nueva supercomputadora ya se está utilizando para realizar simulaciones con el fin de investigar cómo se propaga el virus. Además de ayudar en la actual pandemia de salud mundial, Fugaku también se usará en ámbitos como los desastres naturales, la previsión meteorológica y climática, el descubrimiento de medicamentos y el desarrollo de energía limpia.

Fuente y redacción: xataka.com.mx

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