El envío de emails con suplantación la identidad es una de las vías más comunes para realizar ataques de phishing, pero también para la creación de webs falsas, imitaciones que tratan de engañar a los usuarios para conseguir sus datos bancarios, o robar la información de inicio de sesión de la web legítima. La última técnica es utilizar caracteres latinos y con un punto sobre o debajo de la misma, que es difícilmente detectable, y que permite usar un nombre de dominio casi ịḍẹṅṭịcȯ.

La suplantación de identidad sobre páginas web de entidades bancarias, por ejemplo, es algo realmente frecuente. Se utilizan nombres de dominio parecidos, con una mínima diferencia ortográfica, para tratar de cazar a los más despistados. Por ejemplo, «Ciitbank» podría ser un clon de la página web real, que intenta captar los datos de inicio de sesión de los usuarios del portal legítimo para conseguir sus datos bancarios. Pero siguiendo esta técnica se puede utilizar el mismo nombre, idéntico, pero sólo con un punto bajo una letra o una vocal. Algo que es mucho más difícil de ver.

Aunque la URL parece la misma, y la web también, un pequeño punto marca la diferencia entre estafa y real. Consonantes como la «ṃ», «ṁ», «ḍ» o todas las vocales como «ị» o «ạ» pueden contar con un punto bajo o sobre la letra. Son caracteres latinos diacríticos comprendidos en Unicode como los caracteres U+1E04 hasta U+1EF5). Un ejemplo es el U+1E47 = ṇ

Ahora se han empezado a utilizar para engañar a usuarios con páginas web falsas que imitan a las verdaderas. Al ser tan pequeño el punto es mucho más difícil ver que estamos ante una estafa. Y en dispositivos móviles, con pantallas más pequeñas y generalmente una resolución de pantalla inferior, es todavía más difícil percibir ese pequeño punto que delata a una web falsa.

Por otro lado, en estas estafas se están usando certificados SSL para proteger la web con HTTPS y dar mayor confianza.

Fuente: Seguinfo

Compartir